MIS RECETAS

domingo, 18 de octubre de 2026

HISTORIA DEL CONVENTO DE SANTO DOMINGO E IGLESIA DE SANTA CATALINA MÁRTIR.



Hoy 8 de Octubre de 2026, he visitado la terminación de un gran obra que; tras infinidad de años, ha resistido las inclemencias del tiempo y deterioro.  Su restauración ha sido una fiesta para nuestra ciudad, que esperaba su inauguración "como agua de mayo".
De pequeño le llamaba "el Palacio de los Reyes Moros" y de allí veía entrar y salir a pequeños hospicianos en largas filas acompañados de sus "inspectores"  y ancianos que acudían al hospital que allí se encontraba.
Después de contemplar esta maravillosa obra, mi intención es contaros la historia de este gran edificio y su iglesia recién inaugurada; para que en vuestras visitas a mi ciudad, no dejéis de ponerla en vuestra agenda.


UNA ATRACTIVA HISTORIA.



Fue en el año l382 cuando el rey Juan I cede a la Orden de Predicadores los antigüos palacios almohades para fundar un convento bajo la advocación de Santa Catalina Mártir. La donación de Carácter Real, marca el inicio de una nueva etapa para la ciudad, revitalizando un palacio palatino islámico que había pasado a la Corona tras la conquista cristiana de 1246.



El Papa Benedicto XIII confirma la fundación de conventos en Castilla y Portugal, reconociendo la existencia de uno en Jaén.
Este documento (Bula) legitima al Real Convento de Santo Domingo y su iglesia dedicada a Santa Catalina Mártir, marcando el inicio de su desarrollo en la ciudad.



En los años 1464 - 71, el Papa Paulo II instituye el Estudio General y consolida al convento como Centro de Enseñanza Superior vinculada a la Orden de Predicadores.



Transcurren los años de 1493 al 1531, cuando diversos linajes adquieren capillas funerarias en la iglesia conventual como la familia Pérez de Arquellada o Juan Cerezo.
Se construyen bóvedas, retablos y espacios de enterramiento bajo el altar mayor.
Estas fundaciones reflejan el arraigo social del convento y su papel como espacio de prestigio, memoria familiar y representación simbólica.
En ellas intervienen artistas tan destacados como Juan de Reolid, Jerónimo Quijano, Salvador de Cuéllar o Juan de España, entre otros.

Entre 1503 al 31; el Caballero  Veinticuatro: Juan Cerezo, viudo de Violante de Torres y casado en segundas nupcias con Francisca de Peñalosa; dona su patrimonio al convento con la condición de abrir las enseñanzas a estudiantes seglares.
Esta Fundación, impulsa decisivamente la función educativa del establecimiento consolidándolo como Centro de Estudios de Artes y Teología en la ciudad de Jaén.

Durante 1511 Leonor de Torres, viuda de Alonso Pérez de Arquellada; encarga a Pedro González Vaca el retablo de la Capilla Mayor, dedicado a la Quinta Angustia.



En 1527 el licenciado Juan Fernández Pareja y Catalina Mesía, donan su Capilla a la Cofradía del Rosario.
La iglesia se convierte así en sede de buen número de Cofradías reforzando su dimensión devocional y su vinculación con la sociedad giennense.

En el transcurso de 1540 -55, se ejecutan nuevas obras en el convento: pilares de piedra, mejoras en los accesos y adecuación de espacios para el estudio de la Gramática. Estas intervenciones acompañan el crecimiento académico del Centro y la progresiva transformación de las estructuras medievales heredadas.

Fue en 1543 cuando se inicia el Proyecto Universitario impulsado por los Dominicos y con el respaldo del Concejo de la Ciudad. El Real Convento de Santa Catalina Mártir refuerza su vocación docente.



El 24 de Septiembre de 1578, se consagra la nueva iglesia; culminando un proceso constructivo iniciado décadas antes. La iglesia responde a los planteamientos manieristas del momento, integrando estructuras anteriores y adaptando el conjunto a los ideales formales y litúrgicos de la Contrarreforma.



Por 1582 se concluye la portada principal de estilo manierista atribuida a Alonso Barba, discípulo de Andrés de Vandelvira. Su lenguaje, dota a la iglesia de una fachada monumental acorde con la relevancia del convento de la ciudad.



En 1593 se fundó la Cofradía del Santísimo Cristo de la Clemencia.
Su imagen fue realizada por Salvador de Cuéllar y en la actualidad se conserva en la Parroquia de la Magdalena.

Nueva talla de Santa Catalina en 1606. El Ayuntamiento encarga una nueva talla de la Santa para la Capilla Mayor.

Fue en 1629, cuando se funda oficialmente la Universidad de Santa Catalina Mártir mediante una Bula Pontificia del Papa Urbano VIII.
Posteriormente, perderá el pleito frente a la Universidad de Baeza. 
El convento mantendrá durante siglos su intensa actividad docente, expidiendo títulos y  conservando prestigio académico.

Entre 1656 - 64, el escultor Diego de Landeras recibe diversos encargos: un crucificado para la Capilla Mayor y las tres imágenes de la portada, reflejo de la renovación barroca de la iglesia.

En 1836, acaece la desamortización de Mendizábal que provoca la exclaustración y expulsión de los Dominicos de la vida conventual.
El edificio pasa a manos de la Diputación Provincial, iniciándose una nueva etapa funcional.

El antigüo convento se adapta como establecimiento benéfico en 1840 (Hospital de Hombres).
Durante más de un siglo albergará huérfanos, ancianos y personas necesitadas; transformando espacios y modificando parcialmente su configuración original.

Se emprende las obras del traslado de la portada (1924-26), llevadas a cabo por el arquitecto  provincial Luis Berges Martínez, modificando la relación entre fachada y nave.

El edificio deja de funcionar como Institución  Asistencial en 1970, tras más de cien años de uso.
Comienza un periodo de abandono y deterioro que pondrá en riesgo la conservación del conjunto.

La Diputación Provincial  cede el inmueble al Ministerio de Cultura en 1980, para albergar el Archivo Histórico Provincial.
Se acometen importantes obras de consolidación y rehabilitación, centradas especialmente en el claustro y dependencias conventuales.

Se realizan entre 2002 - 8, excavaciones arqueológicas en el claustro y en los solares colindantes documentando restos romanos y, especialmente estructuras palatinas islámicas almohades.
Se confirma la existencia de un complejo palaciego previo, sobre el que se levantó el convento.



Se restaura la espadaña y la portada en el año 2019.
Se intervienen en estos elementos clave del edificio, avanzando en su consolidación y puesta en valor.

En 2020 - 21 se realizan obras de emergencia, que incorporan una intervención arqueológica que documenta restos de un palacio almohade bajo la iglesia; incluido un pórtico de yeserías.
Estos hallazgos refuerzan la importancia del enclave y abren nuevas líneas de investigación.






Nueva etapa de recuperación de la iglesia de Santa Catalina Mártir y de los palacios islámicos, años 2023 - 26.








Gracias al programa de ayudas para la dinamización del Patrimonio Histórico con uso turístico que impulsa el Ministerio de Industria y Turismo en el marco del plan de Recuperación, Transformación y Resilencia financiado por la Unión Europea se impulsa su restauración y apertura al público en el mes de Octubre de 2026.



Galería de fotos:












La puesta en valor de este emblemático edificio situado en el casco histórico de la ciudad, es una apuesta para continuar rehabilitando otros monumentos cercanos: La ampliación de los Baños del Naranjo (la gran apuesta del arquitecto Luis Berges), en la plaza de los Caños, la iglesia de San Miguel (otro monumento BIC que espera su oportunidad, la estructura construida sobre el solar de los Uribe (que espera una solución por parte de la Junta de Andalucía para darle una utilidad y embellecer  la plaza Luisa de Marillac (donde se encuentran los Baños Árabes) , la continuación de la muralla medieval hasta el Castillo de Santa Catalina y la remodelación de calles y solares de los barrios de San Juan y la Magdalena.
 Son sólo algunas de las apuestas, para que el turismo de calidad que nos visita; encuentre  una ciudad acogedora (que siempre lo ha sido), un mar de olivos, una gastronomía de las mejores del pais y unos parques naturales que son la envidia de Europa.

Un fuerte abrazo a todos mis lectores.